
Hoy, he caminado sola por la Cartuja de Sevilla (donde se celebró hace 15 años la Expo 92), me ha dado tiempo de reflexionar y de ver todo el esplendor de mi ciudad hecho añicos, todo lo que quedaba de aquella era, ahora sólo es un vago recuerdo de lo que era antes...
Aunque yo sólo tenía 5 años, tengo algunos recuerdos (más bien flaxes, puesto que era muy pequeña) y por cada rinconcito que pasaba, lo vivía como si hubiese sido reconstruido sólo para mí... lástima que nunca antes me había dado cuenta de su valor, hasta ahora.
Lo que intento decir con esto es que... parece que los sevillanos, hemos olvidado todo ese esplendor del que disfrutó nuestra ciudad, incluso se puede ver todo roto, mal tratado, sucio... cristales rotos por el suelo, incluso pabellones que antes existían y ya no están para hacer más y más oficinas...
Pero el sentimiento que me inspira, siempre seguirá ahí.

Aunque yo sólo tenía 5 años, tengo algunos recuerdos (más bien flaxes, puesto que era muy pequeña) y por cada rinconcito que pasaba, lo vivía como si hubiese sido reconstruido sólo para mí... lástima que nunca antes me había dado cuenta de su valor, hasta ahora.
Lo que intento decir con esto es que... parece que los sevillanos, hemos olvidado todo ese esplendor del que disfrutó nuestra ciudad, incluso se puede ver todo roto, mal tratado, sucio... cristales rotos por el suelo, incluso pabellones que antes existían y ya no están para hacer más y más oficinas...
Pero el sentimiento que me inspira, siempre seguirá ahí.

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